Técnica propia · Proporción antes que volumen
El labio bien hecho no se nota que está hecho. He desarrollado una técnica propia enfocada en respetar la proporción del tercio inferior y la anatomía del borde bermellón.

La ficha
Duración
45 – 60 minutos
Sesiones
Sesión única · control a los 15 días
Recuperación
Inflamación esperable de 24 a 72 horas.
Resultado
Forma definitiva visible a los 15 días, cuando cede el edema.
El labio es probablemente la zona donde más se nota la diferencia entre un procedimiento médico y uno que no lo es. La irrigación de la región labial es densa y la arteria labial superior e inferior corren en un plano que hay que conocer: una inyección intravascular en esta zona puede producir necrosis. No es una complicación teórica, es la razón por la que este procedimiento pertenece a la consulta médica.
Mi enfoque parte de la proporción. Un labio no se evalúa aislado sino en relación con el tercio inferior del rostro, la posición del filtrum, la exposición dental en reposo y la línea de sonrisa. A partir de ahí defino si el caso necesita hidratación, definición del borde, proyección o corrección de asimetría —que rara vez es lo mismo que "más volumen".
La técnica que he desarrollado prioriza el soporte estructural del borde bermellón y los pilares del filtrum sobre el relleno del cuerpo del labio. El resultado es un labio con forma definida y movimiento natural, no un labio inflado.
Uso ácido hialurónico reticulado de laboratorio registrado. Es un material reabsorbible: si el resultado no te convence, se puede revertir con hialuronidasa.